En la década de los treinta del siglo pasado,
a tan sólo una década de terminada la lucha revolucionaria, el Departamento de Historia del Museo Nacional tuvo la idea de crear un museo de la Revolución Mexicana. En 1933, el general Plutarco Elías Calles y el arquitecto Carlos Obregón Santacilia presentaron un proyecto para hacer un monumento aprovechando la estructura del Palacio Legislativo porfirista, el cual había quedado inconcluso. El proyecto fue aceptado por el entonces presidente Abelardo Rodríguez, y el arquitecto
Santacilia presentó además los planos para construir el museo en los sótanos del edificio. Sin embargo, en ese momento no pudo llevarse a cabo. No fue sino hasta 1986, cuando la historiadora Eugenia Meyer retomó la idea de Obregón Santacilia, que pudo inaugurarse el museo, el 20 de noviembre de 1986.
Actualmente, el museo se renovó y remodeló en su totalidad para la conmemoración del Centenario de la Revolución Mexicana. Después de un año de trabajos de restauración y reacondicionamiento, tanto del museo como del monumento y de la Plaza de la República, el 20 de noviembre de 2010, el museo volvió a abrir sus puertas.
El recinto incluye tres secciones: el Museo de Sitio, la nueva exposición permanente y una sala de exposiciones temporales. En la primera, se pueden apreciar las distintas etapas constructivas del Palacio Legislativo–Monumento a la Revolución: el proyecto original de Emilie Benard derivado del concurso internacional para el diseño de la sede legislativa, el inicio y la suspensión de los trabajos
y el proyecto del arquitecto Carlos Obregón Santacilia, para la conversión de la estructura del Palacio en Monumento a la Revolución.
Previo a la exposición permanente se ubica una sección en la que, a través de un audiovisual, se muestran fotografías, literatura, artes plásticas, cine, música y arte popular que reflejan el imaginario colectivo de la Revolución.
Más de 400 piezas integran la nueva colección permanente que recorre la historia desde la Reforma hasta el Cardenismo. Los más de 80 años que detalla la muestra permiten una mejor comprensión de la primera revolución social del siglo XX.
|
 |